Panorama actual de las distribuciones institucionales

En abril de 2002 la Junta de Extremadura lanzó con notable éxito y repercusión (la iniciativa llegó a aparecer en la portada del Washington Post) la distribución de GNU/Linux LinEx, en el marco de un plan (un ordenador por cada dos alumnos, vívero de empresas, etc) para llevar Extremadura a una buena posición en la sociedad de la información. gnuLinEx está basada en Debian, y utiliza el entorno de escritorio GNOME, pero los iconos y los nombres de los programas han sido modificados para reflejar personajes y lugares de Extremadura.

Unos meses más tarde el profesor alemán Klaus Knopper publicó Knoppix, un CD arrancable, con detección de software, que presentaba al usuario un sistema Debian completo con el entorno de escritorio KDE sin necesidad de instalar nada en el disco duro de la computadora.

En primavera de 2003, un local geek llamado David Charro modificó ligeramente Knoppix para crear un live-CD hecho por el mundo para Aragón, llamado AugustuX, con el que difundir el software libre en esta tierra. Poco después el ex-ministro bicéfalo Juan Alberto Belloch se presentó como candidato a alcalde de la ciudad. Uno de los ejes de su programa era convertir Zaragoza en una ciudad del conocimiento, por lo que se reunió con miembros de la comunidad del software libre, y repartió en su campaña electoral miles de copias de Augustux. Esta iniciativa le llevó a ser entrevistado en Wired. Belloch ganó las elecciones y el concejal de nuevas tecnologías, Ricardo Cavero, ha dado pasos en la dirección correcta, pero se está lejos de convertir Zaragoza en «el Redmond del software libre en Europa».

Ya en verano, y siguiendo la estela de Extremadura, Andalucía presentó GuadaLinex. Este proyecto ha sabido encadenar tres acertadas decisiones: la primera fue basarse en el trabajo previo de LinEx (de ahí su nombre). La segunda fue abrir el desarrollo de su distribución en julio de 2005, con la creación de una forja, de modo que a partir de ese momento el desarrollo no dependería exclusivamente de una empresa, sino que cualquiera que lo desee puede participar en él. Las listas de distribución de correo de GuadaLinex se han convertido de este modo en el principal punto de encuentro de los desarrolladores de las distintas distribuciones locales, donde anuncian sus áreas de trabajo para evitar duplicidades y facilitar la coordinación de esfuerzos. Y el tercer y último acierto fue que la versión 3.0 pasara a basarse en Ubuntu, distribución orientada al escritorio a la que la empresa Canonical está dedicando importantes recursos.

A partir de ese momento empezaron a proliferar un sinnúmero de distribuciones locales impulsadas desde otros gobiernos autonómicos: MAX (Madrid), Lliurex (Valencia), MoLinux (Castilla-La Mancha), Càtix (Cataluña), Agnix (Galicia), Linux Global (Cantabria), Tirwal (Teruel), y universidades: GPUL live CD (Universidad de La Coruña), SILU-ULPGC (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria), Einam/gnUPCix (Universitat Politècnica de Catalunya), GnUAMix (Universidad Autónoma de Madrid), Ehux (Universidad del País Vasco), ACMLux (Universidad Rey Juan Carlos), GuadaLinex_US (Universidad de Sevilla), GuadaLinex_UCA (Universidad de Cádiz), LUC3M (Universidad Carlos III de Madrid), ETSII::Live/Guachinche, Rabiche y ULL Linux (Universidad de La Laguna), etc.

Frecuentemente se critica que el motivo de esta proliferación es que los políticos puedan colgarse medallas, y que tiene aspectos negativos como división de esfuerzos, reinvención de la rueda una y otra vez y falta de coordinación entre los diferentes proyectos.

En realidad no hay tamaña duplicación de esfuerzos: todas estas distribuciones tienen una base común: Debian (o últimamente, la derivación orientada al escritorio, Ubuntu) a la que se le cambia el aspecto y se añaden unos u otros programas y modificaciones para orientarla al objetivo concreto de cada distribución. Así, por ejemplo, la próxima versión de Ubuntu (Dapper Drake) incluirá un nuevo instalador escrito en Python (Espresso) basado en el desarrollado por GuadaLinex, al igual que ya hacen Molinux y Tirwal.

El primer paso de esa colaboración fue Metadistros, un proyecto de Hispalinux para hacer fácil la creación de sistemas ‘vivos’ (live CDs) personalizados, y en el que se basaron la mayoría de las mencionadas. Una de los subproyectos de metadistros fue crear una distribucion base para cualquier universidad, llamado SILU (Sistema Informático Libre Universitario). Actualmente las universidades intercambian información por medio de los grupos de trabajo CrueTIC-SL de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (cuestiones estratégicas y políticas) e IRIS-Libre de RedIRIS (cuestiones técnicas y ejecutivas).

GLUZ, desarrollada en la Universidad de Zaragoza y el Gobierno de Aragón en 2004, no aportó mayores innovaciones técnicas, pero en su desarrollo se elaboró un buen documento de Historia y cultura del Software Libre y un voluminoso manual de uso y disfrute. La documentación de usuario alcanzaría una nueva cota con el Manual de usuario Lliurex, que se imprimió en castellano y catalán valenciano en sendos libros de 400 páginas, vendiéndose al módico precio de 10 euros.

Esta documentación tiene licencia libre, por lo que está siendo aprovechada por el resto de distribuciones. Los desarrolladores se están coordinando por medio de una informal Unión de Distribuciones Autonómicas (UDA) y mantienen el código fuente en DocBook en un repositorio común, de modo que sea fácilmente personalizable para cada una de ellas. La iniciativa UDA fue presentada por Antonio Rodríguez (HispaFuentes) en el Congreso HispaLinux 2005 y en la II Open Source World Conference de Málaga.

Por último, El Periódico de Catalunya publicó en enero de 2005 que el Centro Nacional de Información y Coordinación Educativa (Cenice), dependiente del Ministerio de Educación y Ciencia, pretendía facilitar la coordinación de las distribuciones, no con idea de hacer una distribución única, sino de crear un repositorio común de soluciones para asegurar que nadie reinvente la rueda. Sin embargo no han llegado posteriormente más noticias sobre esta propuesta.

Conclusión

En mi opinión, la fantástica proliferación de distribuciones ha contribuido a que el sistema operativo sea conocido por una gran cantidad de gente a la que de otra manera hubiera sido difícil llegar y conseguir que probaran el software libre, así como traducciones, corrección de fallos, nuevas herramientas y aplicaciones, formación de usuarios… Las distribuciones colaboran entre sí mucho más de lo que la gente cree, aprovechando cada una los avances de las otras, aunque se echa de menos que esta cooperación no esté más organizada y centralizada en un solo punto.

Esto ha sido un examen a vista de pájaro de la situación. Sin duda habré cometido errores y pasado por alto numerosos aspectos, cosa que podéis corregir añadiendo comentarios.

4 comentarios en “Panorama actual de las distribuciones institucionales

  1. Apunta también la iniciativa para las PYMES de DijeXCR de Ciudad Real, que no es autonómica pero que lo mismo al paso que vamos el año que viene es una distro nacional 😉

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