Golpe judicial al diseño inteligente

Un grupo de 11 padres de una escuela de la ciudad de Dover, estado de Pensilvania, había llevado a juicio a la junta escolar después de que ésta incluyera el concepto del «diseño inteligente» en el programa lectivo de las clases de biología, y no se concediera veracidad a la teoría de la evolución.

Según los padres, eso equivalía a enseñar creacionismo (la creencia literal en lo que dice el Génesis), lo que está prohibido por una sentencia de 1987 del Tribunal Supremo.

Ayer se conoció la sentencia: el juez a cargo del caso, John Jones, determinó que la acción de la junta escolar violaba la prohibición constitucional sobre la enseñanza de religión en las escuelas públicas.

Supongo que eso significa que tampoco se enseñará el pastafarismo (la teoría del Spaghetti volador).

El magistrado secundó el argumento de los padres que consideraban que incluir el concepto del «diseño inteligente» en el currículum escolar era en esencia lo mismo que enseñar religión, lo que viola la separación constitucional entre Iglesia y Estado.

El «verdadero propósito»

«Nuestra conclusión hoy es que es inconstitucional enseñar el `diseño inteligente’ como una alternativa a la evolución en una clase de ciencia de una escuela pública», señaló el juez Jones en su dictamen.

«Hallamos que los propósitos seculares a los que aludió la junta escolar eran un pretexto para su verdadero propósito, que era promover la religión en las escuelas públicas», sentenció el magistrado.

Jones también criticó duramente a los miembros de la junta por «mentir para encubrir sus huellas y disfrazar el verdadero propósito detrás de la política del `diseño inteligente’».

Un corresponsal de la BBC en Washington destacó que el caso sienta un importante precedente ya que varios estados en EE.UU. han adoptado la enseñanza del «diseño inteligente» en sus escuelas, y más de una junta escolar estará pendiente a este dictamen para decidir qué enseña en sus clases de ciencia.